La Autoridad de Competencia y Mercados (CMA) ha tomado medidas decisivas contra Google, que posee más del 90% del mercado de búsqueda en el Reino Unido, al imponer nuevos requisitos de conducta destinados a aumentar la competencia.
Estos requisitos permiten a los editores optar por no tener su contenido utilizado para entrenar los modelos de IA de Google, dándoles así un mayor control y poder de negociación. Además, Google debe asegurarse de que el contenido de los editores esté claramente atribuido en los resultados de búsqueda generados por IA.
Este escrutinio regulatorio refleja una tendencia global más amplia, ya que Google enfrenta desafíos similares en los Estados Unidos y la Unión Europea. La directora ejecutiva de la CMA, Sarah Cardell, enfatizó que estas medidas están diseñadas para responder a las operaciones actuales y futuras de Google, indicando un enfoque proactivo para regular los mercados digitales.
Las implicaciones de estos cambios podrían llevar a un panorama más equitativo para los editores y potencialmente impactar el modelo de negocio de Google en el Reino Unido.