El viernes, el ministerio de finanzas de Japón realizó una operación conjunta de compra de yenes con el Tesoro de EE. UU., un movimiento significativo destinado a frenar las recientes fluctuaciones bruscas en el valor del yen. El yen se había depreciado a 163.73 frente al dólar antes de fortalecerse a 157.57 tras la intervención.
La ministra de finanzas Satsuki Katayama enfatizó la disposición de Japón para realizar más acciones coordinadas, indicando una comunicación continua con funcionarios estadounidenses. El secretario del Tesoro Scott Bessent confirmó la intervención, afirmando que era necesaria para contrarrestar movimientos desordenados en el mercado de divisas.
También expresó su apoyo a las políticas monetarias de Japón destinadas a corregir la subvaluación del yen. Esta intervención refleja la fuerte alianza entre EE. UU. y Japón, con el presidente Donald Trump señalando que es un gesto de amistad y un paso hacia la estabilidad económica global.
También se planea el uso de la instalación de recompra FIMA de la Reserva Federal, lo que permitirá a Japón acceder a dólares a corto plazo mediante el intercambio de valores del Tesoro de EE. UU., lo que indica aún más un enfoque colaborativo para gestionar la estabilidad de la moneda.