A partir del próximo mes, los comerciantes en India incurrirán en una tarifa del 0.4% por aceptar pagos superiores a 2,000 rupias ($20.84) a través de la Interfaz de Pagos Unificada (UPI), un sistema que anteriormente era gratuito para los usuarios.
Este cambio, anunciado por la Corporación Nacional de Pagos de India, ha desatado controversia, con críticos argumentando que contradice la postura anterior del gobierno de considerar UPI como un 'bien público digital'.
Mientras el gobierno defiende la tarifa como un paso necesario que no obstaculizará la economía sin efectivo, algunos analistas y líderes de fintech lo ven como una forma de aumentar los ingresos para plataformas de pago como PhonePe y Google Pay, que dominan el mercado de UPI.
La tarifa es significativamente más baja que las cobradas por tarjetas de crédito y débito, lo que podría incentivar a los comerciantes a favorecer UPI sobre los pagos con tarjeta tradicionales.
Sin embargo, la medida ha recibido críticas de opositores políticos y figuras de la industria que temen que pueda disuadir las transacciones sin efectivo y beneficiar a empresas extranjeras a expensas de los consumidores indios.
El sistema UPI actualmente procesa más de 1.1 millones de transacciones cada dos minutos y representa una parte sustancial del panorama de pagos digitales de India, planteando preguntas sobre las implicaciones a largo plazo de esta tarifa en el comportamiento del consumidor y la dinámica del mercado.