La Reserva Federal aumentó las tasas de interés a un rango del 3.75% al 4%, marcando su primer incremento desde 2018. Esta decisión unánime, respaldada por el presidente de la Fed, Kevin Warsh, fue impulsada por preocupaciones persistentes sobre la inflación. Tras el anuncio, los mercados de valores de EE.
UU. cayeron, con los tres índices principales cerrando a la baja, mientras que el rendimiento de los bonos del Tesoro a 10 años superó el 5%. El presidente Trump criticó la decisión de la Fed, pidiendo una reducción de las tasas al 1% o menos, argumentando que EE. UU. es el mejor crédito del mundo.
Este aumento de tasas es parte de una tendencia más amplia, ya que otros bancos centrales, incluyendo el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón, también se espera que tomen decisiones políticas significativas esta semana. En el sector energético, los precios del petróleo crudo cayeron después de que el secretario de Energía de EE.
UU., Chris Wright, indicara que los daños al oleoducto Este-Oeste de Arabia Saudita se repararían pronto, aunque los analistas advirtieron sobre posibles interrupciones a largo plazo.
Además, el movimiento de la UE para potencialmente otorgar a Canadá el estatus de 'miembro asociado' ha generado reacciones mixtas, particularmente del presidente Trump, quien amenazó con aranceles si percibe a Canadá como un adversario comercial.
En general, estos desarrollos destacan la interconexión de la política monetaria, los mercados energéticos y las relaciones internacionales, lo que podría llevar a una mayor volatilidad en los mercados financieros.