Durante una conferencia de prensa, el presidente Donald Trump expresó un sorprendente afecto por la inflación, afirmando: 'Me encanta la inflación', en respuesta a los últimos datos del índice de precios al consumidor (IPC) que muestran una tasa de inflación anual del 4.2%, la más alta en tres años.
Atribuyó su optimismo a la creencia de que la inflación disminuirá significativamente una vez que concluya el conflicto de EE. UU. con Irán, aunque sus comentarios sobre 'tomar' petróleo y barcos no estaban claros. El secretario de Energía, Chris Wright, contradijo las afirmaciones de Trump, afirmando que no tenía conocimiento de que EE.
UU. estuviera extrayendo millones de barriles de Irán, mientras señalaba que el tráfico de petróleo a través del estrecho de Ormuz ha aumentado recientemente. El informe del IPC también indicó que la inflación subyacente, que excluye los precios de alimentos y energía, se situó en el 2.9%, alineándose con las expectativas de los economistas.
Los comentarios de Trump llegan en un momento políticamente sensible, ya que el aumento de los precios al consumidor podría poner en peligro las posibilidades republicanas en las próximas elecciones, lo que ha provocado críticas de líderes demócratas que destacaron la desconexión entre los comentarios de Trump y las luchas que enfrentan los estadounidenses comunes.