El 8 de julio de 2026, un panel de tres jueces de la Corte de Apelaciones de EE. UU. para el Circuito del Distrito de Columbia rechazó la apelación del presidente Donald Trump para reinstaurar su nombre en el Centro Kennedy.
La corte determinó que Trump y la junta del Centro Kennedy no demostraron que sufrirían un daño irreparable por la eliminación de su nombre, que había sido retirado en junio tras la decisión de un tribunal inferior.
Los jueces señalaron que los apelantes no proporcionaron evidencia específica de que la recaudación de fondos del centro se vería afectada negativamente por la ausencia del nombre de Trump.
Además, el panel desestimó las afirmaciones sobre una nueva entidad de recaudación de fondos, afirmando que tales argumentos no se habían planteado previamente en el tribunal de distrito y, por lo tanto, no podían ser considerados. Esta decisión significa que el nombre de Trump permanecerá fuera del Centro Kennedy mientras su apelación contra la orden de eliminación original está pendiente.
El caso destaca las complejidades legales que rodean los derechos de nombramiento del Centro Kennedy, que fue establecido por el Congreso para honrar al presidente John F. Kennedy, y enfatiza las limitaciones de la autoridad de la junta para alterar su nombre sin la aprobación del Congreso.