El martes, las acciones de semiconductores enfrentaron importantes caídas después de que Samsung Electronics reportara ganancias trimestrales que, aunque superaron las de Nvidia y Apple, no cumplieron con las altas expectativas de Wall Street sobre la demanda de inteligencia artificial.
Las acciones de Samsung cayeron un 8%, a pesar de proyectar un asombroso aumento del 1,800% en el beneficio operativo. Esta reacción subraya una tendencia más amplia donde incluso los informes de ganancias sólidos pueden llevar a ventas de acciones si no se alinean con las expectativas de los inversores, particularmente en el contexto del auge de la IA.
La venta masiva afectó al mercado en general, con el índice Kospi de Corea cayendo alrededor del 5% y las acciones de SK Hynix disminuyendo un 7% antes de su próxima cotización en Nasdaq, que busca recaudar $28 mil millones. Los fabricantes de memoria de EE. UU., incluidos Sandisk y Micron Technology, también vieron caer sus acciones en un 8% y un 5%, respectivamente.
Esta caída puede reflejar una recalibración de expectativas tras un aumento significativo en los precios de la memoria impulsado por la alta demanda, lo que ha llevado a aumentos sustanciales en los precios de las acciones de empresas como Micron y Sandisk este año.
Sin embargo, crecen las preocupaciones de que el gasto en IA puede no sostener los altos precios de la memoria, lo que ha llevado a empresas como Apple y Microsoft a aumentar los precios de sus productos. Además, la noticia de que la startup china de IA Deepseek está desarrollando su propio chip para evitar las restricciones de exportación de EE.
UU. y reducir la dependencia de Nvidia contribuyó aún más al sentimiento negativo en el sector.