El martes, las acciones globales enfrentaron una caída, influenciadas en gran medida por una notable disminución en las acciones tecnológicas. En Asia, el índice Kospi de Corea del Sur, que está fuertemente ponderado hacia la tecnología, cayó un 10%, con grandes empresas como SK Hynix y Samsung perdiendo más del 12% cada una.
Los mercados europeos reflejaron esta tendencia, con el índice Stoxx 600 disminuyendo un 1.2%, y el sector tecnológico dentro de él cayendo un 3.2%. Jugadores clave como STMicroelectronics y ASMI vieron sus acciones caer más del 7%. En EE. UU., los futuros del Nasdaq 100, que incluye gigantes tecnológicos como Nvidia, Apple, Alphabet y Microsoft, bajaron un 2.7%.
El ETF iShares Semiconductor también cayó un 5.9% en la negociación previa al mercado, con Intel, Micron y AMD experimentando pérdidas del 7.8%, 8.4% y 6%, respectivamente. Las acciones de Nvidia bajaron un 3%. Además, las acciones de SpaceX continuaron su descenso, cayendo un 3.6% después de una caída del 16% el día anterior.
Esta venta masiva en acciones tecnológicas ha contribuido a un retroceso más amplio en índices como el S&P 500 y el Nasdaq Composite, ya que los inversores parecen estar rotando fuera de acciones de alto perfil, incluyendo Amazon y Meta, que también vieron caídas en la negociación previa al mercado.
Esta situación destaca las crecientes preocupaciones sobre el rendimiento del sector tecnológico y su impacto en el sentimiento general del mercado.