El viernes, la Fuerza Espacial de EE. UU. anunció un contrato de $4.16 mil millones con SpaceX para el programa Space-Based Advanced Moving Target Indicator (SB-AMTI), que integrará sensores basados en el espacio y comunicaciones seguras para mejorar el seguimiento de amenazas aéreas.
Esta iniciativa es parte del sistema de defensa de misiles Golden Dome, que tiene como objetivo mejorar las capacidades del ejército de EE. UU. contra posibles amenazas de misiles. Se espera que los satélites SB-AMTI estén operativos para 2028, abordando brechas operativas críticas en la detección de amenazas.
Además, a principios de esta semana, SpaceX aseguró un contrato de $2.29 mil millones para desarrollar una red de comunicaciones satelitales de alta velocidad para uso militar. El presupuesto total para el programa Golden Dome ha aumentado a $185 mil millones, reflejando la urgencia de avanzar en tecnologías de defensa basadas en el espacio.
Este contrato no solo subraya la creciente dependencia de las empresas aeroespaciales privadas para la seguridad nacional, sino que también posiciona a SpaceX de manera favorable a medida que se acerca a su salida a bolsa, con un objetivo de valoración que supera los $1.75 billones.