Desde su IPO el 12 de junio, las acciones de SpaceX han caído en picada, perdiendo más de $500 mil millones en capitalización de mercado y cayendo más del 50% desde su pico. Este declive recuerda el difícil inicio de Facebook en 2012, aunque las pérdidas de SpaceX son significativamente mayores en términos absolutos.
El próximo informe de ganancias es crítico, especialmente tras los resultados decepcionantes de Tesla, que pueden influir en el sentimiento de los inversores. Los analistas señalan que gran parte de la valoración de SpaceX depende de los ambiciosos planes de Elon Musk, incluyendo el desarrollo del cohete Starship y servicios de IA.
Actualmente, la capitalización de mercado de SpaceX se sitúa en $1.4 billones, pero sus métricas financieras son preocupantes, con una relación precio-ventas en los 70 y pérdidas trimestrales sustanciales.
La posibilidad de un aluvión de nuevas acciones a medida que expiren los períodos de bloqueo añade incertidumbre, beneficiando a los vendedores en corto que han obtenido ganancias significativas desde el IPO. A pesar de la volatilidad, algunos analistas ven esto como una oportunidad de compra, citando el potencial de crecimiento de SpaceX y su rentable negocio de conectividad Starlink.
El éxito de Starship es fundamental para justificar su valoración, y los analistas de Bernstein y Cantor han establecido precios objetivos de $239 y $246, respectivamente, enfatizando la importancia de la confianza de la dirección en el crecimiento futuro durante la llamada de ganancias.
Además, se espera que las iniciativas y asociaciones de IA de SpaceX, incluido un acuerdo mensual de $920 millones con Google, sean objeto de escrutinio mientras la empresa busca establecerse en el competitivo panorama de la IA.