El viernes, el índice Kospi en Corea del Sur cayó un 4.11%, con grandes empresas como Samsung y SK Hynix bajando un 6% y un 8%, respectivamente. Esta caída fue parte de una tendencia más amplia en la región, ya que el Kosdaq de pequeña capitalización también disminuyó un 2.41%. En contraste, los mercados de EE.
UU. mostraron resultados mixtos durante la noche; el Promedio Industrial Dow Jones alcanzó un máximo histórico, ganando un 1.73%, mientras que el Nasdaq Composite cayó ligeramente un 0.09%.
La caída en las acciones tecnológicas se atribuyó en gran medida a una caída significativa en las acciones de Broadcom, que cayeron más del 12% tras reportar ingresos del segundo trimestre fiscal que no cumplieron con las expectativas.
Esto provocó una rotación lejos de las acciones vinculadas a la IA, afectando a otras empresas de semiconductores como Arm Holdings y Micron Technology, que también vieron caídas. Además, las tensiones geopolíticas en el Medio Oriente han contribuido a la volatilidad del mercado, causando fluctuaciones en los precios del petróleo y la gasolina.
En general, la situación refleja la cautela de los inversores en medio de dinámicas de mercado cambiantes.