Saudi Aramco reportó un ingreso neto ajustado de 125.2 mil millones de riyales sauditas ($33.4 mil millones) para el segundo trimestre, superando las previsiones de los analistas de $31.59 mil millones. Este aumento en las ganancias se produce en medio del aumento de los precios de los combustibles fósiles impulsado por el conflicto en curso entre EE.
UU. e Irán, que se ha expandido para involucrar a países adicionales en la región. Para mitigar el impacto de las disrupciones en el Estrecho de Ormuz, Aramco ha utilizado de manera efectiva su oleoducto Este-Oeste, lo que le permite mantener niveles de exportación a una capacidad máxima de 7 millones de barriles por día.
La compañía también reportó un flujo de efectivo de actividades operativas de $25.4 mil millones y una relación de endeudamiento del 6.2% a finales de junio, en comparación con el 4.8% en el trimestre anterior. El CEO Amin H.
Nasser enfatizó la capacidad de la compañía para mantener la producción y las exportaciones a través de infraestructura y planificación estratégica, a pesar del entorno desafiante. Además, la junta de Aramco anunció un dividendo base de $21.9 mil millones que se distribuirá en los próximos meses.