Durante una audiencia del Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Rubio indicó que Irán ahora está abierto a discutir aspectos de su programa nuclear que anteriormente se había negado a negociar. Enfatizó la complejidad de estas conversaciones, señalando que requieren intermediarios y no garantizan un resultado favorable para EE. UU. o sus aliados.
Esta declaración contrasta marcadamente con el reciente desdén del presidente Trump sobre la importancia de las negociaciones con Irán.
Rubio defendió las acciones militares de la administración, afirmando que han disminuido con éxito las capacidades de misiles y drones de Irán, al tiempo que destacó la necesidad de que Irán garantice la seguridad de la navegación comercial en el estrecho de Ormuz como un paso hacia la desescalada.
La audiencia refleja las crecientes preocupaciones entre los legisladores sobre el impacto económico de la guerra y la autoridad de la administración para continuar las operaciones militares sin la aprobación del Congreso.
La senadora Jeanne Shaheen criticó a la administración por evitar la supervisión adecuada y enfatizó la necesidad de alivio económico para los estadounidenses en lugar de un cambio de régimen en el extranjero. Las próximas apariciones de Rubio ante varios paneles del Congreso indican que las discusiones continuarán enfocándose en la política exterior de EE. UU. en Irán, Venezuela y Cuba.