En su informe de ganancias del segundo trimestre, Rivian Automotive reveló una guía revisada para pérdidas ajustadas entre $1.8 mil millones y $2 mil millones, ligeramente mejor que el pronóstico anterior de $1.8 mil millones a $2.1 mil millones.
La compañía también redujo sus gastos de capital a un rango de $1.7 mil millones a $1.8 mil millones, por debajo de $1.95 mil millones a $2.05 mil millones, citando eficiencias y el momento de los gastos.
Rivian reafirmó su objetivo de entrega de 65,000 a 70,000 vehículos, respaldado por un aumento del 14% en las entregas de vehículos y un aumento significativo en los ingresos por créditos regulatorios.
El beneficio bruto de la compañía alcanzó los $179 millones, una mejora notable respecto a una pérdida de $206 millones un año antes, impulsada por $1.14 mil millones en ingresos automotrices y $515 millones de software y servicios.
La pérdida neta atribuible a los accionistas comunes de Rivian fue de $837 millones, o 63 centavos por acción, marcando una mejora de $278 millones en comparación con el mismo trimestre del año pasado. La compañía también está aumentando la producción de su nuevo SUV R2 en su planta de Illinois, que tiene una capacidad anual de 160,000 vehículos.
En general, estos desarrollos indican los esfuerzos de Rivian por mejorar la eficiencia operativa y mejorar su perspectiva financiera, lo que podría influir positivamente en el sentimiento de los inversores.