Los precios del petróleo se dispararon el miércoles tras los ataques de EE. UU. contra Irán, que se iniciaron después de que Teherán atacara tres buques comerciales en el estrecho de Ormuz. Los futuros del West Texas Intermediate para entrega en agosto aumentaron un 2.87% a $72.46 por barril, mientras que el crudo Brent para entrega en septiembre subió un 2.75% a $76.18 por barril.
El ejército de EE. UU. caracterizó estos ataques como una respuesta a la 'agresión injustificada' de Irán, enfatizando que Teherán enfrentará 'costos elevados' por sus acciones. Esta escalada representa una amenaza para un frágil alto el fuego establecido el mes pasado, que había permitido la reanudación de la navegación comercial en el crítico estrecho de Ormuz.
Además, el Departamento del Tesoro de EE. UU. revocó una exención que permitía a Irán vender petróleo, indicando una postura más dura contra el comportamiento iraní. El Centro Conjunto de Información Marítima ha elevado el nivel de amenaza para los buques en la zona a 'severo', sugiriendo que se anticipa una mayor hostilidad iraní.
Esta situación subraya la volatilidad en el mercado del petróleo impulsada por tensiones geopolíticas.