Un submarino de la Armada del Ejército Popular de Liberación lanzó un misil con una cabeza de guerra simulada en aguas internacionales, marcando la primera prueba de misiles estratégicos de China en la región desde septiembre de 2024.
Los analistas sugieren que esta demostración de las capacidades nucleares de China llevará a los países en la región de Asia-Pacífico a mejorar su cooperación en defensa, como lo evidencian los recientes acuerdos de defensa entre Australia y Fiyi, y las discusiones entre las Islas Salomón y Australia.
El misil, probablemente el JL-3, subraya los esfuerzos de China por establecer una tríada nuclear, lo que podría cambiar el equilibrio de poder en la región. El Departamento de Estado de EE.
UU. y los líderes regionales han expresado preocupaciones sobre la expansión militar de China, indicando que esta prueba podría desestabilizar aún más el área y llevar a una mayor colaboración militar entre los aliados de EE. UU.
El ministerio de defensa de China afirmó que la prueba fue rutinaria y tenía como objetivo mantener un nivel mínimo de disuasión nuclear, pero la respuesta regional sugiere una creciente inquietud sobre las intenciones militares de Pekín.