La decisión de la NBA de suspender al propietario de los Clippers, Steve Ballmer, por un año se deriva de hallazgos que indican que él facilitó intencionalmente oportunidades de ingresos fuera de la cancha para Kawhi Leonard, violando las reglas del tope salarial de la liga.
Los Clippers también fueron multados con 30 millones de dólares y perderán cinco selecciones de primera ronda del draft a partir de 2029. La investigación, realizada por el bufete de abogados Wachtell, Lipton, reveló un patrón de mala conducta, incluyendo la solicitud inapropiada de acuerdos de patrocinio y el pago de gastos personales de Leonard.
Además de la suspensión de Ballmer, la presidenta de operaciones comerciales de los Clippers, Gillian Zucker, y el presidente de operaciones de baloncesto, Lawrence Frank, recibieron suspensiones sin goce de sueldo.
Leonard mismo fue multado con 700,000 dólares por su papel en las violaciones, y su exgerente de negocios, Dennis Robertson, fue prohibido de participar en actividades de la liga durante cinco años. El comisionado de la NBA, Adam Silver, expresó su decepción por las fallas institucionales de los Clippers y enfatizó la importancia de adherirse a las reglas de compensación de la liga.
Los Clippers han rechazado públicamente los hallazgos y planean impugnar las sanciones, alegando que la investigación fue sesgada e injusta. Esta situación no solo afecta las operaciones inmediatas de los Clippers, sino que también plantea preguntas sobre su estrategia a largo plazo y el cumplimiento de las regulaciones de la liga.