El analista de Morgan Stanley, Jack Lu, pronostica que las baterías de sodio-ion crecerán de una mera participación del 2% en 2024 al 20% para 2030 y al 37% para 2035, caracterizando este cambio como la 'Nueva Era del Petróleo'.
El atractivo de las baterías de sodio-ion radica en su asequibilidad, siendo un 30% a 40% más baratas que las baterías de fosfato de hierro de litio, y su rendimiento superior en climas fríos. Lu estima que el mercado de baterías de sodio-ion podría expandirse a 830 gigavatios hora para 2030 y alcanzar 2.4 teravatios hora para 2035, necesitando alrededor de $800 mil millones en inversiones.
Se espera que este crecimiento interrumpa los mercados energéticos existentes y mejore la seguridad energética, particularmente en una economía impulsada por la inteligencia artificial. El analista Andrew Percoco señala que la abundancia y bajo costo del sodio en EE.
UU. podrían facilitar la producción nacional, con General Motors ya estableciendo una presencia a través de su asociación con Peak Energy para baterías de sodio-ion de próxima generación. GM planea implementar estas baterías para almacenamiento de energía a escala de red después de 2028 y también podría utilizar la tecnología en los sectores de defensa y movilidad.
A pesar de una caída de casi el 4% en las acciones de GM este año, los analistas mantienen una perspectiva positiva, proyectando un posible rebote del 20%.