La amenaza del presidente Trump de imponer una tarifa del 20% sobre la carga que pasa por el Estrecho de Ormuz ha intensificado la urgencia para que los productores de petróleo del Golfo encuentren rutas de exportación alternativas. Esta situación surge en medio de las crecientes tensiones entre EE.
UU. e Irán, llevando a países como Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos a explorar nueva infraestructura para eludir el estrecho. Se informa que los EAU están planeando construir un nuevo puerto y terminal de contenedores en su costa este, con DP World, con sede en Dubái, en conversaciones para desarrollar este proyecto.
Ahmed bin Sulayem, CEO del Centro de Comercio de Múltiples Productos de Dubái, enfatizó que estos desarrollos son tanto inmediatos como parte de una estrategia a largo plazo para reducir la dependencia del estrecho.
Actualmente, Arabia Saudita está desviando aproximadamente 4 millones de barriles de petróleo por día a través de su oleoducto Este-Oeste, que conecta la costa oriental del Golfo con el Mar Rojo, mostrando una adaptación exitosa a los riesgos geopolíticos.
Sin embargo, aunque estas alternativas proporcionan cierto alivio, no eliminan completamente los riesgos geopolíticos, ya que los petroleros aún deben navegar por aguas potencialmente hostiles. Los analistas señalan que las medidas proactivas de los EAU podrían mejorar su poder de negociación en futuras negociaciones con Irán, disminuyendo potencialmente la influencia iraní en la región.
A pesar de estos esfuerzos, otros estados del Golfo como Kuwait, Irak y Catar siguen dependiendo en gran medida del Estrecho de Ormuz, destacando las limitaciones de las alternativas existentes.
La Agencia Internacional de Energía indica que solo Arabia Saudita y los EAU tienen oleoductos operativos capaces de eludir el estrecho, con una capacidad combinada de 3.5 millones a 5.5 millones de barriles por día.
Los expertos sugieren que desarrollar alternativas suficientes podría llevar de 18 a 24 meses, lo que indica un período prolongado de vulnerabilidad para las exportaciones de petróleo de la región.