El 21 de mayo, Chubb reveló la aprobación de su junta para un sustancial programa de recompra de acciones de $7.5 mil millones, uniéndose a otros aseguradores como Travelers, que tiene un plan de recompra de $5 mil millones.
Este movimiento refleja una tendencia más amplia donde los aseguradores están revisitando las recompras de acciones como una estrategia para aumentar las ganancias por acción al reducir el número de acciones en circulación.
Sin embargo, los analistas de Bank of America, liderados por Joshua Shanker, advierten que estas recompras podrían, en última instancia, perjudicar el valor para los accionistas a largo plazo.
Señalan que, aunque estrategias similares fueron efectivas hace dos décadas cuando las recompras se ejecutaban a o por debajo del valor contable, las recompras actuales están ocurriendo a dos o tres veces el valor contable, lo que genera preocupaciones sobre su posible efecto dilutivo en el capital a largo plazo. Chubb, Hartford y W.R.
Berkley están cotizando por encima de sus valores contables promedio de 10 años, lo que indica que el entorno actual de recompras puede no ser tan favorable. El informe también destaca que, mientras algunas empresas como Arch Capital han gestionado con éxito las recompras, otras, como AIG, se han centrado en recomprar acciones a valor contable.
Travelers ha indicado que su salud financiera apoya tanto las recompras como los dividendos, mientras que el CEO de Chubb, Evan Greenberg, expresó confianza en que las acciones de la compañía están subvaloradas.
A medida que el mercado de seguros se suaviza, se aconseja a los inversores que examinen las decisiones de asignación de capital de la dirección en lugar de centrarse únicamente en las métricas de ganancias por acción.