El miércoles, la Cámara de EE. UU., controlada por los republicanos, votó 215 a 208 para aprobar una resolución sobre los poderes de guerra destinada a bloquear el compromiso militar del presidente Trump en Irán, con cuatro republicanos uniéndose a los demócratas en apoyo.
Este es un momento significativo ya que refleja la creciente inquietud dentro del propio partido de Trump respecto al conflicto que lleva tres meses, a pesar de las estrechas mayorías republicanas en ambas cámaras del Congreso.
La resolución es en gran medida simbólica, ya que requeriría la aprobación del Senado y una mayoría de dos tercios en ambas cámaras para anular un probable veto presidencial. El conflicto en curso ha entrado ahora en su cuarto mes, y esta votación sigue a tres resoluciones anteriores que fracasaron por márgenes estrechos.
Además, el Senado había avanzado una resolución similar el mes pasado después de múltiples intentos fallidos. Los cuatro republicanos que apoyaron la resolución fueron Tom Barrett, Warren Davidson, Brian Fitzpatrick y Thomas Massie.
Este desarrollo se produce mientras Trump enfrenta un creciente rechazo por parte del Congreso, incluida una votación separada para avanzar en la ayuda de seguridad para Ucrania y nuevas sanciones contra Rusia, lo que indica un cambio en el panorama legislativo.
Además, ha surgido críticas respecto al nombramiento de Trump de Bill Pulte como Director Interino de Inteligencia Nacional, destacando preocupaciones sobre sus calificaciones en seguridad nacional.