El funcionario de Hamas, Ghazi Hamad, enfatizó que el grupo no se desarmará hasta que Israel cese sus acciones militares en Gaza, aumente la ayuda humanitaria y retire sus fuerzas, tal como se estipuló en un acuerdo de alto el fuego anterior. El presidente Trump afirmó que la Junta de Paz liderada por EE.
UU. ha alcanzado un acuerdo para desarmar a Hamas, lo que describió como un paso monumental hacia la paz y la seguridad. El plan propuesto incluye el establecimiento de una Fuerza Internacional de Estabilización y una nueva fuerza policial palestina para mantener el orden en la región. Sin embargo, el desarme de Hamas ha sido un gran obstáculo en las negociaciones de alto el fuego mediadas por EE.
UU., que también involucran planes para la reconstrucción de Gaza. Las conversaciones han enfrentado retrasos debido a la insistencia de Hamas en vincular el desarme a cuestiones más amplias, incluida la búsqueda de la soberanía palestina. La hoja de ruta discutida en El Cairo tiene como objetivo consolidar la autoridad bajo un comité respaldado por EE.
UU., enfatizando una estructura de gobernanza unificada y el desmantelamiento de capacidades militares. Hasta ahora, Israel no ha respondido públicamente a las afirmaciones de Trump, y la situación sigue siendo fluida con posibles implicaciones para la estabilidad regional y las relaciones internacionales.