Durante su primer trimestre fiscal, Gap informó que las ventas comparables de Old Navy crecieron solo un 1%, quedando por debajo del crecimiento del 3% que los analistas habían anticipado. En consecuencia, Gap revisó su guía de ventas general a un rango de crecimiento del 1% al 2%, desde una estimación anterior del 2% al 3%.
A pesar de este revés, la compañía elevó su pronóstico de ganancias ajustadas por acción a entre $2.30 y $2.40, desde $2.20 a $2.35, impulsado por tasas impositivas favorables e ingresos por intereses. Las acciones de Gap cayeron más del 10% en las operaciones posteriores al cierre tras el anuncio.
El CEO Richard Dickson atribuyó las débiles ventas a la falta de productos atractivos para la primavera y el verano, en lugar de problemas más amplios del consumidor, señalando que las ventas en categorías como vestidos y pantalones cortos de baño fueron particularmente débiles, mientras que la ropa deportiva y el denim tuvieron un buen desempeño.
En contraste, la marca Gap vio un fuerte aumento del 10% en ventas comparables, superando las expectativas, mientras que el crecimiento de Banana Republic fue modesto, con un 2%. Athleta continuó luchando con una caída del 11% en ventas comparables.
La compañía también anticipa un beneficio de $80 millones por la reducción de tarifas, aunque esto no se ha incluido en la guía actual ya que se está reservando para necesidades futuras potenciales.