Kevin Warsh está preparado para pronunciar un discurso principal en el simposio anual de la Reserva Federal en Jackson Hole, Wyoming, donde se espera que discuta las implicaciones de la innovación financiera en los pagos y la política.
Desde que asumió el cargo en mayo, Warsh ha enfatizado la dirección del mercado sobre las señales tradicionales de la Fed, lo que ha llevado a la incertidumbre sobre sus próximos comentarios. Economistas como Luke Tilley de M&T Bank expresan escepticismo sobre el nivel de detalle que Warsh proporcionará respecto a la inflación y la política monetaria.
Las apuestas son particularmente altas debido al aumento de los rendimientos del Tesoro y un anuncio reciente del secretario del Tesoro, Scott Bessent, de duplicar el tamaño de las recompras en las ofertas de deuda fuera de curso, lo que complica la posición de Warsh.
Los analistas están preocupados de que la falta de una guía clara por parte de Warsh podría llevar a reacciones significativas del mercado, incluyendo una posible venta masiva en los bonos del Tesoro a largo plazo si sus comentarios son percibidos como acomodaticios.
Mark Cabana de Bank of America advierte que si Warsh se centra en temas estructurales más amplios en lugar de acciones específicas de política monetaria, podría empujar el rendimiento a 30 años al 5.5% o más, marcando un aumento significativo desde los niveles actuales. Por lo tanto, la claridad y especificidad en el discurso de Warsh son cruciales para la estabilidad del mercado.