Las empresas de Big Tech como Meta Platforms, Amazon, Alphabet y Microsoft, conocidas por sus robustas hojas de balance, enfrentan desafíos debido al aumento de las inversiones en infraestructura de IA. Su gasto de capital ha superado el 100% del flujo de efectivo operativo, lo que ha llevado a una mayor dependencia de financiamiento externo, incluyendo ventas de deuda y emisión de acciones.
Analistas de S&P Global y Moody's han señalado que, aunque estas empresas aún mantienen altas calificaciones crediticias, la presión sobre sus métricas financieras podría amenazar su calidad crediticia.
Por ejemplo, el flujo de efectivo libre de Meta cayó un 91% interanual, mientras que Alphabet y Amazon reportaron flujos de efectivo negativos por primera vez, lo que indica una presión significativa sobre sus finanzas. A pesar de estos desafíos, las empresas argumentan que la demanda de capacidad de computación de IA justifica sus inversiones.
Sin embargo, las proyecciones sugieren que para 2027, sus gastos de capital combinados podrían alcanzar los 960 mil millones de dólares, superando el flujo de efectivo operativo esperado de 905 mil millones de dólares, con solo Microsoft anticipando mantener un flujo de efectivo libre positivo.
Esta situación ha llevado a un aumento del endeudamiento en el mercado de bonos, contribuyendo al aumento de los rendimientos de los bonos del gobierno. A medida que estos gigantes tecnológicos continúan invirtiendo fuertemente en IA, la sostenibilidad de su salud financiera y calificaciones crediticias será crucial para que los inversores la monitoreen.