El jueves, la Cámara de Representantes de EE. UU. votó en contra de una propuesta para extender la Sección 702 de la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera, que está a punto de expirar.
El rechazo se debió a preocupaciones bipartidistas sobre la designación de Bill Pulte por parte del presidente Trump, quien carece de experiencia en seguridad nacional y ha sido criticado por sus acciones anteriores contra oponentes políticos.
Los líderes demócratas de la Cámara afirmaron que no podían apoyar la reautorización sin reformas para proteger los derechos de privacidad de los estadounidenses. La votación fallida, que fue de 198-218, refleja las divisiones en curso en el Congreso con respecto a las medidas de seguridad nacional y las implicaciones de las decisiones de liderazgo de Trump.
El presidente de la Cámara, Mike Johnson, enfatizó la importancia del programa FISA para la seguridad nacional, especialmente a la luz de eventos próximos como la Copa del Mundo.
Sin embargo, la insistencia de Trump en la designación de Pulte ha complicado los esfuerzos para asegurar una extensión multianual del programa, que es visto como esencial por algunos legisladores pero controvertido entre los defensores de la privacidad.