El Partido Demócrata de Maine se está reuniendo para seleccionar un nuevo candidato al Senado después de que Graham Platner abandonara la carrera debido a acusaciones de agresión sexual. El ex presidente del Senado estatal Troy Jackson ha surgido como el favorito, recibiendo un respaldo significativo de grupos progresistas y la mayoría de los delegados.
Con menos de cuatro meses hasta las elecciones, Jackson enfrenta el desafío de superar la ventaja de recaudación de fondos de Collins y atraer a votantes independientes. Collins ha criticado la postura progresista de Jackson, etiquetándolo como demasiado extremo para Maine.
El resultado de esta carrera es fundamental para los demócratas, que necesitan asegurar victorias en Maine y otros estados competitivos para recuperar la mayoría en el Senado.