En una reciente entrevista, el Primer Ministro Andy Burnham enfatizó la importancia de defender los intereses nacionales del Reino Unido, indicando que no dudaría en discrepar con el presidente Trump si fuera necesario.
Esta postura surge tras una conversación inicial positiva con Trump, quien ha mostrado apoyo a los planes de Burnham para acelerar la exploración de petróleo y gas en el Mar del Norte, lo que Trump describió como potencialmente transformador para la economía del Reino Unido.
El predecesor de Burnham, Keir Starmer, enfrentó críticas de Trump respecto a las políticas energéticas que favorecían las fuentes renovables sobre los combustibles fósiles.
Además, se espera que el nuevo ministro de finanzas de Burnham, John Healey, priorice el gasto en defensa, que ha sido un tema controvertido, especialmente dado el alto endeudamiento público y los costos de endeudamiento del Reino Unido.
El gobierno anterior se había comprometido a aumentar el gasto en defensa a £79.1 mil millones para 2029, pero los analistas advierten que las restricciones financieras pueden limitar la capacidad de la nueva administración para mejorar significativamente la financiación militar.