Las Naciones Unidas han advertido que el actual evento de El Niño se está intensificando y podría provocar severas interrupciones climáticas en todo el mundo, impactando economías y comunidades.
Celeste Saulo, secretaria general de la Organización Meteorológica Mundial de la ONU, destacó el potencial de inundaciones, sequías y calor extremo, que podrían afectar gravemente los rendimientos agrícolas en regiones como Asia-Pacífico y América Latina.
Países como Guatemala, Honduras y El Salvador ya están experimentando un clima errático y pérdidas de cultivos, mientras que Indonesia enfrenta devastadores incendios forestales. Se anticipa que la temporada de monzones más débil en India impacte negativamente cultivos clave como el arroz y el azúcar.
Además, la industria pesquera de la anchoveta en Perú está sufriendo debido a estas condiciones extremas. El sector energético también podría ver efectos impredecibles, con posibles interrupciones en la energía hidroeléctrica, eólica, solar y en la producción de petróleo y gas.
El Secretario General de la ONU, António Guterres, enfatizó la urgencia de abordar los riesgos climáticos, afirmando que el mundo se encuentra en una 'zona de peligro de clima extremo.' El actual El Niño se caracteriza por temperaturas del mar significativamente por encima de la media, lo que indica un impacto potencialmente prolongado y severo en los mercados globales y las materias primas, incluyendo maíz, cacao y café.