Durante una conferencia de prensa tras una reunión del Comité Federal de Mercado Abierto, el presidente Kevin Warsh anunció que la Fed mantendría las tasas de interés en 3.5-3.75%, una decisión respaldada por una votación de 9-3.
Este anuncio llevó a una fuerte disminución en las expectativas del mercado sobre un aumento de tasas en la próxima reunión, con la probabilidad de que las tasas se mantuvieran sin cambios aumentando en 20 puntos porcentuales hasta el 45%.
Los inversores reaccionaron empujando el rendimiento del bono del Tesoro a 30 años a su nivel más alto desde 2007, mientras que el rendimiento del bono a 2 años cayó.
Los comentarios de Warsh sugirieron que la inflación ha estado por encima del objetivo del 2% de la Fed durante más de cinco años, sin embargo, no proporcionó una justificación clara para futuros aumentos de tasas, lo que dejó a algunos economistas confundidos.
Los analistas señalaron que el cambio de Warsh de la orientación futura, una práctica utilizada por los presidentes anteriores de la Fed para señalar movimientos futuros de tasas, puede haber contribuido a la incertidumbre del mercado.
Críticos, incluyendo a Jon Hilsenrath y Michael Feroli, expresaron preocupaciones sobre la capacidad de Warsh para comunicarse de manera efectiva y mantener credibilidad, especialmente mientras navega por la disidencia dentro del FOMC.
El sentimiento general indica que si los datos económicos no mejoran pronto, más miembros del comité pueden presionar por acción, complicando potencialmente el liderazgo de Warsh al inicio de su mandato.