La Oficina de Análisis Económico informó que la tasa de ahorro personal cayó del 3.2% en marzo y del 5.8% hace un año al 2.6% en abril. Esta disminución es significativa ya que refleja la presión financiera que enfrentan muchos estadounidenses debido al aumento de los costos de elementos esenciales como alimentos, servicios públicos y gasolina, que actualmente promedia $4.43 por galón.
Heather Long, economista jefe de Navy Federal Credit Union, señaló que esta tasa se encuentra entre las más bajas registradas en los últimos 65 años, excluyendo el aumento de gastos observado en 2022. La inflación también aumentó al 3.8% en abril, el nivel más alto desde mayo de 2023, mientras que el crecimiento salarial se quedó atrás en un 3.6%.
Como resultado, muchos consumidores están comenzando a depender de opciones de crédito, con un 37% indicando que utilizarán tarjetas de crédito o préstamos para cubrir gastos. Además, Fidelity informó un aumento en los trabajadores que acceden a sus ahorros de 401(k), con un 19.2% teniendo préstamos pendientes, un aumento del 18.8% del año anterior.
Esta tendencia sugiere que, aunque algunos hogares pueden aún tener reservas de efectivo, la perspectiva financiera general es preocupante, con potencial para un aumento del estrés financiero a medida que se agotan los reembolsos de impuestos y no se anticipan aumentos significativos en los ingresos.