El secretario de Seguridad Nacional de la administración Trump, Markwayne Mullin, sugirió que si las ciudades no hacen cumplir las leyes federales de inmigración, los vuelos internacionales hacia esas ciudades podrían ser detenidos. Esta declaración se produce justo antes de la Copa Mundial Masculina de la FIFA, que se espera atraiga a millones de visitantes a las ciudades de EE. UU.
Representantes de la industria de aerolíneas y hoteles, incluidos Airlines for America y la Asociación de Viajes de EE. UU., han expresado su alarma, afirmando que reducir el personal de Aduanas y Protección Fronteriza en aeropuertos clave interrumpiría las operaciones y afectaría negativamente el turismo y el flujo de carga.
El Departamento de Justicia identificó previamente varios aeropuertos importantes en 'ciudades santuario' que podrían verse afectados, incluidos Nueva York, Chicago y San Francisco.
El momento de estos comentarios sugiere un movimiento estratégico por parte de la administración para influir en las políticas de inmigración locales, lo que podría tener efectos de gran alcance en los sectores de aerolíneas y viajes mientras se preparan para un aumento del tráfico internacional.