El senador Bernie Moreno ha declarado públicamente que su exyerno, el representante Max Miller, no debería servir en la Cámara de Representantes debido a serias acusaciones de abuso doméstico realizadas por la exesposa de Miller, Emily Moreno.
La declaración de Moreno, que compartió en las redes sociales, enfatiza que Miller no cumple con los estándares básicos de carácter requeridos para un cargo electo y sugiere que necesita ayuda psicológica.
Miller, quien niega las acusaciones y actualmente se postula para la reelección en un distrito firmemente republicano, ha afirmado que las acusaciones son infundadas y provienen de problemas de salud mental de su exesposa. Insiste en que ningún tribunal o agencia ha corroborado sus afirmaciones.
Las acusaciones incluyen serias denuncias de violencia física, lo que podría poner en peligro la campaña de Miller mientras enfrenta a un retador demócrata, Brian Poindexter, quien argumenta que alguien con tales acusaciones no debería tener poder.
La situación es crítica, ya que el resultado de la carrera de Miller podría influir en el equilibrio de poder en el Congreso durante las elecciones intermedias de 2026, especialmente con los demócratas manteniendo actualmente una ligera ventaja en las encuestas.
Con un plazo acercándose para que Miller se retire de la carrera, el escándalo en desarrollo podría poner en riesgo su escaño, convirtiéndolo en un punto focal para ambos partidos mientras se preparan para las elecciones.