La Representante Joyce Beatty presentó una moción para una audiencia de emergencia, afirmando que el cierre del Centro Kennedy por parte del Presidente Donald Trump y su junta es ilegal y contradice un fallo anterior del Juez Christopher Cooper.
La junta, de la cual Beatty es miembro ex officio, votó para cerrar el centro para renovaciones, una decisión que Trump anunció entraría en vigor de inmediato. La moción de Beatty indica que un miembro de su equipo legal fue denegado el acceso al centro, que supuestamente está cerrado al público por razones de seguridad mientras comienzan las obras.
Los abogados de Beatty argumentan que este cierre viola la orden del Juez Cooper, que prohíbe a la junta cerrar el centro sin la aprobación del tribunal. La batalla legal en curso se origina en un fallo de mayo de Cooper que ordenó la eliminación del nombre de Trump del centro, enfatizando que solo el Congreso tiene la autoridad para cambiar el nombre del centro.
El Departamento de Justicia está apelando la decisión de Cooper, que tiene implicaciones para los intentos de la junta de honrar a Trump a través de nombres y memoriales en el centro. Esta situación subraya la tensión entre las acciones ejecutivas y los fallos judiciales, planteando preguntas sobre el estado de derecho y la gobernanza en el contexto de las instituciones públicas.