Los líderes mundiales, incluidos los del Reino Unido, Francia, Alemania e Italia, han expresado un fuerte apoyo al acuerdo entre EE. UU. e Irán, que busca poner fin permanentemente al conflicto en curso y facilitar las discusiones sobre el programa nuclear de Irán. El acuerdo, anunciado tras tres meses de guerra, se espera que conduzca al levantamiento de las sanciones petroleras de EE.
UU. y a la reapertura del crítico Estrecho de Ormuz en un plazo de 30 días. El presidente de EE. UU., Donald Trump, indicó que autorizaría la eliminación del bloqueo naval, que ha afectado los suministros energéticos globales. El grupo E4 enfatizó la importancia de prevenir que Irán adquiera armas nucleares y pidió una rápida implementación del acuerdo.
Tras el anuncio, los precios del petróleo cayeron, con el crudo Brent bajando aproximadamente un 4% a $83 por barril y el WTI cayendo un 4.8% a $80.8, reflejando las reacciones del mercado ante la posible estabilización de la región.
Este acuerdo se considera un momento crucial para restaurar la estabilidad regional y podría tener importantes implicaciones para la economía global, particularmente en los mercados energéticos.