Volkswagen se prepara para llevar a cabo una reestructuración importante, que incluye reducir su fuerza laboral en aproximadamente un 15%, lo que equivale a 100,000 empleos, y detener la producción en cuatro plantas en Alemania.
Esta decisión, reportada por Manager Magazin, es parte de una estrategia más amplia para combatir la creciente competencia de los fabricantes de automóviles chinos y optimizar las operaciones. La compañía planea disminuir su inversión en aproximadamente un 15%, llevándola a poco más de 130 mil millones de euros (148.2 mil millones de dólares) durante los próximos cinco años.
Este movimiento acelera las expectativas previas de recortes de empleo, que habían proyectado alrededor de 50,000 pérdidas de empleo en Alemania para 2030. Un portavoz de Volkswagen enfatizó la necesidad de cambios profundos en todo el grupo, aunque se abstuvo de comentar sobre los detalles de los documentos internos.
Las acciones de la compañía cayeron un 0.2% tras la noticia y han bajado más del 25% en lo que va del año. En respuesta, el Consejo General de Obras de Volkswagen y el sindicato industrial IG Metall han prometido resistir estos recortes de empleo y cierres de plantas, lo que indica posibles disputas laborales en el futuro.
A partir del primer trimestre de 2026, Volkswagen empleaba aproximadamente a 657,400 personas, lo que resalta la magnitud de los cambios inminentes.