En un memorando interno, el CEO de Volkswagen, Oliver Blume, confirmó la posibilidad de hasta 100,000 recortes de empleo mientras el fabricante de automóviles busca abordar una desventaja de costos del 20% en comparación con sus competidores.
Este anuncio se produce mientras Volkswagen enfrenta una disminución de las ganancias debido a los altos costos arancelarios y la necesidad de una mayor eficiencia en sus operaciones de fabricación en Alemania. Blume señaló que la empresa está evaluando ajustes necesarios en todas las marcas y regiones, tras acuerdos anteriores de recortes de empleo que incluían a sus subsidiarias Porsche y Audi.
El memorando también destacó las tensiones en curso con los representantes laborales, quienes han resistido propuestas que podrían llevar al cierre de fábricas, mencionando específicamente las plantas en Emden, Hannover, Zwickau y Neckarsulm.
Blume expresó una preferencia por encontrar soluciones alternativas en lugar de cerrar instalaciones, sugiriendo posibles nuevos usos para fábricas subutilizadas, como en el sector de defensa o para producir modelos de Volkswagen destinados al mercado chino.