Durante el Diálogo Shangri-La del IISS en Singapur, el Presidente vietnamita To Lam articuló una visión para el Asia-Pacífico que prioriza el compromiso responsable sobre el dominio de cualquier poder único. Reconoció la realidad de la competencia internacional, pero enfatizó que debe ser gobernada por la ley y la transparencia para prevenir la escalada hacia el conflicto.
Lam advirtió sobre la erosión de la confianza estratégica, que puede llevar a interpretaciones erróneas de las acciones defensivas como provocaciones. Abogó por un marco que permita a los países gestionar sus diferencias mientras mantienen un entorno competitivo predecible y responsable. El diálogo también contó con figuras prominentes como el Secretario de Defensa de EE.
UU., Pete Hegseth, y el Ministro de Defensa japonés, Shinjiro Koizumi, aunque la participación de China fue notablemente contenida, con su ministro de defensa ausente por segundo año consecutivo. Este contexto subraya el delicado equilibrio de poder y los desafíos continuos para fomentar la cooperación en una región marcada por la desconfianza y la competencia.