El domingo, dos helicópteros de bomberos colisionaron mientras combatían un incendio forestal significativo al noroeste de Atenas, lo que llevó a la muerte de un nacional griego y un danés a bordo de un helicóptero. La tripulación del otro helicóptero, compuesta por un nacional griego y uno británico, sobrevivió.
Este trágico evento ocurrió en medio de un verano de devastadores incendios forestales en toda Europa, particularmente en Grecia, donde las condiciones se han visto agravadas por el cambio climático.
El servicio de bomberos griego informó que la colisión ocurrió en la zona de Psatha, con evidencia en video que sugiere que los helicópteros cruzaron caminos a baja altitud, lo que resultó en que uno de los helicópteros se estrellara en llamas.
Se están llevando a cabo investigaciones para determinar la causa de la colisión, y dos nacionales griegos han sido arrestados bajo sospecha de negligencia relacionada con el inicio del incendio, que supuestamente comenzó por chispas de conductores eléctricos vinculados a turbinas eólicas.
El primer ministro Kyriakos Mitsotakis enfatizó la abrumadora fuerza de la naturaleza en estas situaciones, mientras los servicios de emergencia trabajaban para contener el incendio que amenazaba áreas pobladas.
Mientras tanto, los incendios forestales en Francia y España también están causando interrupciones significativas, con algunos incendios mostrando signos de control mientras que otros continúan representando riesgos para las comunidades.
La situación en Hungría es igualmente grave, ya que las condiciones de sequía han llevado al cierre de la única planta de energía nuclear del país debido a los bajos niveles de agua en el río Danubio, ilustrando aún más el impacto generalizado de los desafíos relacionados con el clima en toda Europa.