Ejecutivos de importantes empresas japonesas, incluyendo Kawasaki Heavy Industries e Inpex, han expresado su deseo de un yen más fuerte, a pesar de beneficiarse de su debilidad actual. Yoshinori Kanehana, presidente de Kawasaki, indicó que un tipo de cambio del yen de 150 podría llevar a la empresa a reubicar la manufactura de EE.
UU. de regreso a Japón, destacando los desafíos que plantean las fluctuaciones monetarias en la planificación estratégica. El CEO de Inpex, Takayuki Ueda, señaló que, aunque la empresa se beneficia de convertir las ganancias en dólares a yenes, cree que el tipo de cambio actual es demasiado débil para la economía japonesa en general.
El yen se ha fortalecido recientemente, pero sigue siendo débil históricamente, cotizando a 156.3 frente al dólar. El presidente de Mitsui O.S.K. Lines, Takeshi Hashimoto, también pidió un mercado de divisas estable, expresando su comodidad con un tipo de yen entre 150-155.
A medida que las empresas japonesas anticipan un aumento de las tasas de interés por parte del Banco de Japón, las apuestas por la estabilidad de la moneda son altas, con expectativas de una política monetaria más agresiva que podría influir en los futuros tipos de cambio.