El presidente Donald Trump anunció su intención de apoderarse de la infraestructura petrolera de Irán, enfocándose específicamente en la isla Kharg, que es crucial para las exportaciones de crudo de Irán, representando aproximadamente el 90% de sus envíos antes del conflicto actual. En una publicación en Truth Social, Trump declaró que el ejército de EE.
UU. llevaría a cabo un fuerte ataque contra Irán, tras los bombardeos aéreos realizados a principios de semana. Comparó el posible control de EE. UU. sobre los mercados petroleros de Irán con la situación en Venezuela, donde EE. UU. ha tomado efectivamente el control de las exportaciones de petróleo después de destituir al ex presidente Nicolás Maduro.
A pesar de estas amenazas, Trump expresó incertidumbre sobre si EE. UU. tiene la determinación de tomar la isla Kharg. EE. UU. ya ha impuesto un bloqueo a los puertos de Irán, reduciendo significativamente sus exportaciones de petróleo.
La presión militar de Trump sobre Irán se ha intensificado debido a las frustraciones por la renuencia de Teherán a negociar la reapertura del estrecho de Ormuz y su programa nuclear. El estrecho es un pasaje vital para los suministros de petróleo globales, y Irán ha afirmado su control sobre él, complicando aún más la situación.
Los comentarios de Trump indican un posible cambio en la política de EE. UU. que podría tener implicaciones de gran alcance para los precios del petróleo y las relaciones internacionales, especialmente si las acciones militares se intensifican aún más.