Durante una reunión del gabinete en Camp David, el presidente Donald Trump indicó que EE. UU. no ha acordado permitir que Ucrania produzca sistemas de misiles Patriot, lo cual es un aspecto crucial de la estrategia de defensa de Ucrania en su conflicto en curso con Rusia.
Trump describió la tecnología militar avanzada como 'algo difícil de entregar', expresando preocupaciones de que el receptor podría potencialmente volverse contra EE. UU. en el futuro. Esta declaración sugiere una reconsideración del apoyo militar de EE. UU. a Ucrania, lo que puede afectar la dinámica del conflicto y la capacidad de Ucrania para defenderse de manera efectiva.