El presidente Donald Trump anunció un acuerdo histórico con Venezuela, afirmando que es el mayor acuerdo de petróleo en la historia mundial, el cual asegura que no costará a los contribuyentes estadounidenses. Este acuerdo es particularmente relevante ya que se produce en un momento en que la Reserva Estratégica de Petróleo de EE. UU. ha alcanzado sus niveles más bajos desde la década de 1980.
Se espera que el acuerdo fortalezca las relaciones entre EE. UU. y Venezuela y potencialmente reduzca los precios de la gasolina, que han aumentado a un promedio de $4.09 por galón, un incremento del 27% en comparación con el año anterior.
El contexto de este acuerdo es el conflicto en curso con Irán, que ha interrumpido el tránsito de petróleo a través del Estrecho de Ormuz, lo que ha llevado a una disminución en el tráfico marítimo. A pesar de una reciente caída del 4% en los precios del crudo West Texas Intermediate, estos han aumentado más del 24% desde el inicio de la guerra de EE. UU. con Irán.
Este acuerdo podría tener implicaciones significativas tanto para la seguridad energética de EE. UU. como para el mercado petrolero en general, ya que los consumidores enfrentan costos de combustible en aumento antes de las elecciones de medio término.