El martes, los rendimientos del Tesoro aumentaron significativamente, con el rendimiento a 30 años alcanzando aproximadamente el 5.322%, el más alto desde 2002. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años, un indicador clave para varios préstamos, subió al 4.736%. El aumento en los rendimientos se atribuye a las tensiones en curso entre EE.
UU. e Irán, particularmente después de que Irán desestimara la posibilidad de extender el plazo de un acuerdo de paz, lo que genera preocupaciones sobre posibles interrupciones en el estrecho de Ormuz. Jim Rid de Deutsche Bank señaló que el mercado está reaccionando a estos desarrollos geopolíticos, lo que lleva a caídas tanto en bonos como en acciones.
Además, los temores inflacionarios están contribuyendo a un aumento en los costos de endeudamiento gubernamental a nivel mundial, con muchos países experimentando rendimientos máximos en varias décadas.
Los inversores también están a la espera de datos económicos sobre precios de importación y exportación, inicios de viviendas y ventas de viviendas pendientes, que podrían influir aún más en el sentimiento del mercado.