En un análisis reciente, Michael Clarfeld destacó los beneficios de una cartera diversificada de acciones de dividendos, especialmente a la luz de la continua volatilidad del mercado y el aumento de las tasas de inflación. El S&P 500 ha alcanzado recientemente niveles récord, incluso en medio de tensiones geopolíticas, como la decisión de Irán de detener las negociaciones con EE.
UU. y cerrar el estrecho de Ormuz. Clarfeld señaló que los dividendos pueden ofrecer un retorno más predecible y servir como un colchón contra las caídas del mercado. Observó que, con la inflación por encima del objetivo del 2% de la Reserva Federal, el crecimiento de los dividendos podría ayudar a los inversores a mantener su poder adquisitivo.
Clarfeld gestiona el ClearBridge Dividend Strategy Fund, que se centra en acciones de alta calidad con sólidos perfiles de dividendos, que actualmente rinden un 1.99%. Aboga por la diversificación para mitigar riesgos y aprovechar oportunidades en varios sectores. Las principales participaciones del fondo incluyen grandes empresas como Microsoft, Alphabet y Exxon Mobil.
Recientemente, Clarfeld agregó tres acciones subestimadas a la cartera: Blackstone, que ha visto una caída del 23% en lo que va del año pero tiene un fuerte rendimiento de dividendos del 4.25%; Otis Worldwide, que rinde un 2.4% y se considera aislada de la disrupción de la IA; y Marsh, un corredor de seguros con un rendimiento del 2.2% que ha sido subvaluado debido a preocupaciones del mercado.
Cada una de estas acciones presenta un potencial de crecimiento según las calificaciones de los analistas, lo que indica un enfoque estratégico para navegar las condiciones actuales del mercado.