A medida que Europa experimenta una ola de calor sin precedentes, las implicaciones para los centros de datos de IA se vuelven cada vez más evidentes. Las temperaturas extremas están presionando las redes eléctricas y generando preocupaciones sobre la fiabilidad de la infraestructura crítica para la industria tecnológica.
Patrick McBride, jefe de Construcción Internacional en Zurich, destacó que el clima severo se ha convertido en la principal causa de pérdidas en el portafolio de riesgos de constructores de centros de datos en EE. UU., representando un tercio de las pérdidas.
Un estudio de First Street indica que el 79% de la capacidad global de centros de datos está en riesgo debido a peligros climáticos, enfatizando la urgente necesidad de que las partes interesadas gestionen estos riesgos de manera efectiva.
El traslado de los centros de datos a áreas suburbanas y rurales, que anteriormente estaban menos desarrolladas, ahora los expone a nuevas amenazas climáticas como tornados y calor extremo.
Mishal Thadani, CEO de Rhizome, señaló que los sistemas de refrigeración en los centros de datos consumen aproximadamente el 40% de su energía, una cifra que se dispara durante el calor extremo, coincidiendo con un aumento en la demanda sobre las redes eléctricas.
Empresas como Microsoft y Nvidia se están adaptando diseñando centros de datos para soportar estas condiciones y mejorando las tecnologías de refrigeración.
Esta evolución en la infraestructura es crucial a medida que el sector tecnológico continúa expandiéndose, y no abordar estos riesgos climáticos podría llevar a mayores costos operativos y amenazar el capital que apoya la revolución de los centros de datos impulsados por IA.