El 18 de junio de 2026, el Banco Nacional Suizo (BNS) anunció que mantendría su tasa de política principal en 0%, una decisión anticipada por el mercado. El presidente Martin Schlegel señaló que el reciente conflicto en Medio Oriente había aumentado inicialmente la demanda del franco suizo como refugio seguro, pero esta presión ha disminuido desde entonces.
Sin embargo, el BNS se mantiene alerta y está listo para actuar contra cualquier apreciación rápida del franco que pueda amenazar la estabilidad económica. La inflación en Suiza ha aumentado al 0.6% en mayo desde el 0.1% en febrero, impulsada por el aumento de los precios de la energía vinculados al conflicto con Irán, aunque sigue siendo baja en comparación con los estándares globales.
Schlegel enfatizó la importancia de monitorear el panorama geopolítico, ya que el riesgo de presión al alza sobre el franco persiste debido a la ampliación de los diferenciales de tasas de interés con otros países.
El Banco Central Europeo ha aumentado recientemente su tasa de interés clave, y la Reserva Federal ha señalado posibles aumentos de tasas, lo que podría afectar aún más la dinámica de las divisas. El BNS proyecta un crecimiento económico suizo de alrededor del 1% en 2026 y del 1.5% en 2027, pero advirtió que las condiciones económicas globales, particularmente la política comercial de EE.
UU. y las incertidumbres en Medio Oriente, representan riesgos significativos. La disposición del BNS para intervenir en el mercado de divisas podría provocar tensiones con EE. UU., que ha acusado anteriormente a Suiza de manipulación de divisas, lo que ha llevado a altos aranceles.
Esta situación subraya el delicado equilibrio que el BNS debe mantener en su política monetaria en medio de presiones externas.