En el tercer trimestre de 2026, el Banco Nacional Suizo (BNS) logró un beneficio de 19.1 mil millones de francos suizos, contribuyendo a un total acumulado en el año de 44.2 mil millones de francos.
Este beneficio fue impulsado en gran medida por una ganancia neta significativa de 14.3 mil millones de francos provenientes del oro, que ha visto un aumento dramático en su valor durante el último año, aunque ha enfrentado volatilidad en 2026 con una disminución de más del 7% desde enero.
Además, el BNS reportó un beneficio de 11.6 mil millones de francos de sus posiciones en divisas, aunque esto representó una disminución del 15% en comparación con el año anterior. La estrategia de inversión del BNS es notable ya que incluye una gran cartera de acciones, lo cual es poco común entre los principales bancos centrales.
Esta cartera es gestionada de manera pasiva y consiste principalmente en empresas de mediana y gran capitalización en mercados desarrollados. Los beneficios del BNS se distribuyen típicamente a los gobiernos federal y locales, pero su mandato principal sigue siendo garantizar la estabilidad de precios en Suiza en lugar de maximizar el beneficio.
La política monetaria del banco central le permite influir en las tasas de interés y de cambio para mantener esta estabilidad, con un rango objetivo de inflación del 0% al 2%.
En general, aunque los beneficios del BNS son sustanciales, la disminución en comparación con el año anterior y la actual volatilidad del mercado destacan los desafíos que enfrenta para equilibrar sus rendimientos de inversión con sus objetivos de política monetaria.