El 1 de julio, el Departamento de Educación de EE. UU. implementará cambios bajo la Ley One Big Beautiful Bill, que afectará a decenas de miles de titulares de préstamos estudiantiles federales.
La decisión de la administración Trump de despedir a casi la mitad del personal del Departamento de Educación ha contribuido a las dificultades técnicas y la desinformación en torno a las nuevas opciones de reembolso.
Los defensores, incluida Carolina Rodríguez del Programa de Asistencia al Consumidor de Deuda Educativa, han informado que muchos prestatarios no pueden acceder al plan Pay As You Earn (PAYE), que ofrece pagos mensuales más bajos en comparación con otros planes. Esto podría resultar en que los prestatarios enfrenten facturas más altas si no son conscientes de sus opciones.
Además, hay informes de estimaciones de pago incorrectas proporcionadas a los prestatarios bajo el plan de Reembolso Basado en Ingresos (IBR), lo que podría llevar a una tensión financiera potencial.
También se han planteado preocupaciones sobre la desinformación a la que están expuestos los prestatarios respecto a la necesidad de consolidar sus préstamos, lo que podría poner en peligro su progreso hacia el perdón de la deuda.
Con un retraso en las solicitudes y una fecha límite inminente para que casi 7 millones de prestatarios transiten del plan SAVE, la situación se vuelve cada vez más urgente a medida que el Departamento de Educación se prepara para la implementación de estos cambios.