Los inversores minoristas enfrentaron una gran decepción durante la OPI de SpaceX, con muchos recibiendo solo una pequeña fracción de las acciones que solicitaron. Por ejemplo, Marvin Jung, que solicitó 1,000 acciones, terminó con solo 17 y decidió vender a 160 dólares, citando preocupaciones sobre la estabilidad de la acción.
Las acciones de SpaceX inicialmente subieron un 19% a alrededor de 161 dólares, elevando el valor de mercado de la empresa por encima de los 2 billones de dólares. Otros inversores, como Ross Cameron, recibieron 147 acciones después de solicitar más de 4,000 y planean mantenerlas a menos que los precios caigan por debajo de 150 dólares.
La intensa demanda por la OPI fue notada por las firmas de corretaje, siendo SoFi la que la calificó como su mayor oferta hasta la fecha. Sin embargo, muchos inversores son cautelosos ante la alta valoración de la acción y anticipan presión de venta una vez que expiren las restricciones de bloqueo.
Este sentimiento mixto entre los inversores refleja la dificultad de evaluar el potencial a largo plazo de SpaceX, especialmente porque algunos lo ven como una oportunidad única vinculada al crecimiento de la exploración espacial comercial, mientras que otros son cautelosos sobre su valoración actual.